La administración de Enrique Galindo Ceballos recibió un nuevo golpe a su narrativa de resultados luego de que el Índice de Competitividad Urbana 2026 del IMCO revelara retrocesos en dos de los servicios más importantes para la población: el suministro de agua potable y el manejo de residuos sólidos.
De acuerdo con el estudio, la crisis hídrica en la capital potosina se agravó durante los últimos años. Entre 2024 y 2026, el porcentaje de viviendas que dependen de pipas para obtener agua potable pasó de 1.5 a 4.5 por ciento, reflejando una creciente incapacidad para garantizar el servicio mediante la red pública.
A la par, la generación de basura por habitante aumentó de 0.7 a 0.8 kilogramos diarios, indicador que evidencia la falta de resultados en materia ambiental y de gestión de residuos.
Los datos contradicen directamente el discurso del alcalde, quien ha insistido en presumir avances mientras los indicadores oficiales muestran un deterioro en servicios fundamentales para la ciudadanía.