La estrategia de prevención del delito del gobierno de Enrique Galindo Ceballos enfrenta un nuevo revés, luego de que la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) reportara un aumento en la percepción de inseguridad entre habitantes de la capital potosina, al pasar de 57.6 por ciento en marzo a 62.5 por ciento en junio.
El incremento contrasta con el discurso del alcalde y pone nuevamente bajo cuestionamiento los resultados de la corporación municipal encabezada por el comisario Juan Antonio Villa. En términos prácticos, más de seis de cada diez habitantes consultados dijeron sentirse inseguros en la ciudad.
El panorama se suma a las cifras proporcionadas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública: 249 robos a transeúnte, 226 a negocios y más de 500 robos de automóviles y motocicletas durante el primer semestre.
Los datos exhiben uno de los principales pendientes de Galindo después de casi cinco años al frente del Ayuntamiento: recuperar la confianza de una ciudadanía que percibe mayor inseguridad y modifica sus actividades cotidianas ante el temor de convertirse en víctima de algún delito.